Cuando las condiciones no eran tan tremendas, el cambur no era blanco. Era negro. Los cambures blancos que quedan a veces pueden ser negros: si lo son realmente o si imaginan que son es otra cosa, pero pueden serlo. En este particular momento, los cambures pueden volverse negros. En el siguiente post veremos si han podido hacerlo o no.
Una entrada tan misteriosa tiene sentido si la idea al fin y al cabo es buena, y créanme que es buena. A esperar.
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